
dependiendo en parte del area del sistema nervioso que esté afectada. Su curso depende también del tipo de EM que tengas y del control que obtengas a través de medicación, terapia y medicina no-tradicional (ej. holística, meditación entre otras). Actualmente existe una clasificación revisada (Terapias con células madres:Consenso internacional 2010) de los tipos de EM:
Otra tendencia considera a la EM como una sola enfermedad y las clasificaciones como estadíos de la enfermedad. Aunque hay síntomas comunes a todos nosotros, cada persona tendrá sus propias molestias y ninguna persona presentará todos los síntomas enumerados a continuación. (En la sección de enlaces puedes encontrar más información en este tema y los tratamientos disponibles) Problemas Visuales:
Problemas de coordinación y balance:
Espasticidad (o endurecimiento de los músculos)
Alteración de la sensación
Problemas al hablar
Fatiga
Problemas con la vejiga
Problemas con el intestino
Sexo
Disfunción del sistema neurológico autonómico que puede dar:
Cognoscitivos*
* capacidad de conocer Algunos de estos síntomas aparecerán y desaparecerán sin aviso. Otros se quedarán continuamente con nosotros. Lo importante es mantener una comunicación con tu médico sobre ellos, su empeoramiento o su aparición, pues se pueden controlar más facilmente y hacer tu vida más llevadera. También es importante mantener una comunicación con tu pareja, familia o amigos, de manera que te puedan entender y ayudar cuando lo requieras. Lo primordial es tu actitud hacia tus síntomas. No vale la pena el permanecer preocupados todo el tiempo o deprimidos por lo que no podemos hacer. Tenemos un problema, una condición con la cual tenemos que vivir y hay que ver como se controla o se maneja para mejorar nuestra calidad de vida. Debemos aprender a cuidarnos y protegernos sin sentimiento de culpabilidad. Como madre, mujer y esposa me enseñaron a poner a los demás siempre al frente-esposo, hijos, etc.- sin ver la repercusión que podía tener en mí, pues ellos eran primero. Pero esta enfermedad como cualquier otra enfermedad crónica, nos enseña que si no establecemos los parámetros de lo que podemos o no hacer, que nos ayuda y hasta donde puedo ir, no podremos nunca ponerla bajo control. A su vez, de no establecer los límites, no podremos permanecer siendo útiles a nuestra familia. No, nos estamos yendo en contra del principio de ser madre o esposa, tan solo le estamos dando otra perspectiva. Si quiero ser buena madre y esposa, (buen padre o esposo) tengo que también aprender a cuidarme. Nuestras vidas jamás serán aburridas pues siempre tendrémos algo que solucionar o ver de que manera se puede hacer más fácil para nosotros. De ahora en adelante siempre tendremos desafíos que conquistar. Al final veremos como nos convertimos en las personas más ingeniosas que pueden existir. ¡Que más se puede pedir! |
Maria A Reyes-Velarde, MD, MPH hablemosdeem.com |


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