


| Por meses te has sentido mal, pensastes inclusive que eras caso siquíatrico; exámenes van y vienen y no encontraban nada malo contigo. Hasta ese día en que le dieron nombre a la enfermedad - Esclerosis Múltiple (EM). Decides saber de que se trata esto, pero mientras más lees más te asustas y empiezas a pensar- "¿por qué yo?" Esa pregunta "¿Por qué yo?" vive continuamente en nuestra cabeza, especialmente en esos días que no se puede hacer las cosas más sencillas. No hay respuestas definitivas; solo nos pueden explicar que es una enfermedad autoimmune, que ataca nuestro sistema nervioso, como puede progresar o no y algunas teorías que pueden o no explicar el porque comienza. No, no es un castigo por algo que hicimos mal, o un castigo a nuestra familia. No debes sentir culpabilidad alguna. Somos buenas personas y hemos vivido lo mejor que hemos podido. Tan solo es.... Como cualquier enfermedad crónica lo mas difícil es aceptar el diagnóstico, aceptar que la padeces. En especial cuando ante la gente su nombre es sinónimo de incapacidad. Pero no estás definida por mi enfermedad, no eres EM. Eres una persona, que como yo, tienes necesidades, sueños y deseos que tiene EM. Es muy probable que hayas pasado como yo por un período de duelo. Sí, de duelo por la pérdida de la vida que tenías, por lo que no podrás hacer y por las limitaciones a que te enfrentas. En mi caso era no poder continuar ejerciendo la profesión que tanto amaba como lo venía haciendo. Pero este período como cualquier otro debe acabar con la aceptación de la enfermedad mas nunca con una actitud de resignación. La resignación es sinónimo de derrota. El aceptar la enfermedad no significa que nos dimos por vencidos. Al contrario facilita el aprender a vivir con ella pues ya no gastamos energía en negar su existencia. El aceptar la enfermedad conlleva también el aceptar la necesidad de hacer cambios en nuestra vida, cambios que pueden incluir: nuestro estilo de vida, nuestra rutina, nuestra casa, nuestro trabajo. Esto es un paso necesario para poder continuar siendo una persona útil. Tu estás en control, aunque no lo parezca y de tí depende lo que hagas de tu vida, no de la EM. |
Maria A Reyes-Velarde, MD, MPH hablemosdeem.com |
